Crónica de viaje

El Monstruo de Asfalto

02 de Marzo del 2013
Escrito por Alma Mantilla    
“La ciudad no es una jungla de asfalto, sino un zoológico humano.” (Morris, 1969)

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            Aquella vez salí como de costumbre de mi querido y armonioso puerto, alejándome momentáneamente de la cálida brisa marina me adentré en un escenario completamente desconocido para mí. Las personas hablan y siempre dicen cosas sobre la gran ciudad; que si el metro, si los estadios, si las personas o si el ritmo de vida. Lo cierto es que en la gran ciudad nada es lo que esperas.

          Iba en el autobús, el típico autobús de la compañía más comercial de nuestro país, el que se hace llamar  “la línea de primera”,  compañía que se demora eso de 6 horas en llegar al gran destino, dónde a lo largo del trayecto pasas por las diferentes autopistas que se han creado en el país y al salir de lo conocido de mis fronteras me encuentro con más pueblitos y ciudades como la mía, pero todas diferentes entre sí; con habitantes más agradables, indiferentes, desinteresados o incluso peligrosos. Al pasar de las horas, llego a mi destino, bajo del autobús encontrándome con ese monstruo desconocido para mí donde la cantidad de árboles disminuye como la cantidad de aire puro, donde en lugar de áreas verdes encuentro numerosas zonas cubiertas de asfalto. La Ciudad de México es aún mejor de lo que imaginaba. 

          Observo como las personas no caminan como lo hacen las personas de donde yo vengo, aquí, la gente camina de prisa como si corriera,  mezclándose entre ellos pero sin confundirse; claramente puedo observar la diversidad de seres conglomerados en un mismo espacio, personas que visten de traje llevando papeles en sus maletines de cuero, sujetos vistiendo los comerciales Vans negros, pantalones entubados y playeras con motivos depresivos, señoras de vestidos largos y bolsos de mano, estudiantes con su vestimenta típica de colegiales y sujetos con cabellos de colores, rastas, tatuajes o perforaciones corporales.

          La ciudad de México es una mezcla de tribus, una mezcla de criaturas completamente diferentes a lo que suelo identificar como mi comunidad. Es un zoológico humano donde todos interactúan en un mismo hábitat independientemente de lo iguales o diferentes que sean entrelazándose mientras avanzan en su camino hasta llegar a su objetivo y desaparecer sin establecer contacto unos con otros.

         Aquella vez viajé a la Ciudad de México viniendo de una ciudad pequeña y uniforme, quedé impresionada por su diversidad y el ritmo de vida en el que se desenvuelven sus habitantes. Ahora comprendo que a tan solo unos kilómetros de diferencia las civilizaciones pueden ser completamente distintas, en este caso, más liberales, más atareadas e indiferentes.

          Al llegar a la gran ciudad, también comprendí  lo que señala Fuller  en  su publicación Los Notables de Inglaterra  “Una gran ciudad es, por desgracia para muchos, un gran desierto.”  (Fuller, 1969).

Referencias:
 Fuller, T., Frases célebres. Recuperado el 02 de marzo del 2013 en: http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=385
Morris, D.  El zoo humano. Recuperado el 02 de marzo del 2013 en:
http://fierasysabandijas.galeon.com/enlaces/libros/zoohum2.pdf
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